Background
La Prueba de Psicosis es una versión interactiva de la Escala de Evaluación Psicótica de Deenz (DPRS-45), una autoevaluación diseñada para medir las tendencias del espectro psicótico. El cuestionario consta de 45 afirmaciones que evalúan los patrones de percepción, pensamiento, comportamiento, funcionamiento emocional y experiencias sociales asociados con los rasgos del espectro psicótico.
La psicosis se refiere a un estado mental en el que una persona tiene dificultades para distinguir entre lo que es real y lo que no lo es. Las personas que experimentan psicosis pueden oír voces, ver cosas que otros no ven, tener creencias inusuales o experimentar alteraciones en el pensamiento y el comportamiento. La psicosis en sí misma no es un trastorno, sino un síntoma que puede presentarse en varias afecciones de salud mental, incluyendo los trastornos del espectro esquizofrénico, el trastorno bipolar, la depresión grave, las afecciones neurológicas, los trastornos por consumo de sustancias y otras afecciones psiquiátricas.
La Escala de Valoración Psicótica de Deenz (DPRS-45) se desarrolló para evaluar las tendencias relacionadas con la psicosis en un espectro dimensional, en lugar de utilizar un enfoque simple de «presente o ausente». La investigación psicológica moderna reconoce cada vez más que las experiencias de tipo psicótico pueden darse en la población general con distintos niveles de intensidad y frecuencia. La medición dimensional de estas experiencias proporciona una comprensión más completa de las diferencias individuales.
La escala evalúa nueve dominios principales comúnmente asociados con los síntomas del espectro psicótico: alucinaciones, delirios, desorganización, catatonia, apatía, anhedonia, paranoia, alogia y agitación. Estos dominios incluyen tanto síntomas positivos (como alucinaciones y delirios) como síntomas negativos (como apatía, anhedonia y alogia), así como características cognitivas y conductuales.
Esta evaluación tiene como único objetivo fines educativos y de autorreflexión. No está diseñada para diagnosticar esquizofrenia, trastornos psicóticos ni ninguna otra afección de salud mental. Solo un profesional de la salud mental cualificado puede proporcionar un diagnóstico clínico.